jueves, 28 de mayo de 2020

Cultivar albahaca






      La albahaca es una planta de intenso aroma y color que no solo alegra la vista de cualquier cultivo sino que además nos ofrece numerosos beneficios a la hora de realzar el sabor de los platos, de proporcionarnos salud y también de proteger otras plantas de nuestro cultivo.


      La albahaca es una planta de cultivo anual y pertenece a la familia de las labiadas. Procede de la India y sin duda combina bien con multitud de alimentos como el tomate y otras plantas aromáticas como el orégano, el ajo o las cebollas.

Condiciones del cultivo de la albahaca

Temperatura:  La albahaca es amiga de los ambientes cálidos y no soporta el frío extremo ni las heladas. La temperatura ideal es entre 15º y 25º, y el frío a partir de los -2º detiene su desarrollo.

Sustrato:  Requiere un suelo fértil, profundo y aireado.

Luz:  Sobrevive bien a plena luz pero también tolera bien la semi-sobra.

Riego:  La cantidad de riego ha de ser moderada. Necesita suelos húmedos pero no encharcados, ya que sus raíces no soportan los suelos con exceso de humedad.

Cómo sembrar albahaca

Mejor en semilleros:  La albahaca se siembra preferiblemente en semilleros, aunque también podemos hacerlo directamente en la tierra o maceta del huerto urbano, enterrando sus semillas a unos 2 cm de profundidad.


Mejor en primavera:  La época más indicada es entre febrero y abril.

Mejor en tierra húmeda:  La forma ideal de sembrar albahaca es mantenerla en semilleros a unos 20º y humedecer ligeramente la tierra con un pulverizador todos los días hasta que germinen.


Mejor con luz:  Cuando germinen, al cabo de 15 días más o menos, conviene proporcionarles mayor cantidad de luz.


Mejor entre otras plantas:  Podemos sembrarlas solas en macetas o entre otras plantas. Su proximidad nos ayudará a mantener alejados insectos y plagas. Sobre todo favorece a los tomates, ya que los protege de ataques de parásitos y aumenta su sabor.



Cómo cuidar la albahaca

La albahaca requiere algunos cuidados imprescindibles al igual que la mayoría de las plantas, es decir, tierra fértil, riego adecuado y luz.


El mayor cuidado hemos de tenerlo a la hora de protegerlas del frío y las heladas.


El exceso de agua también puede suponer un problema, por lo que conviene mantener la tierra húmeda pero no encharcada. Lo mejor es procurarle un buen drenaje.


Es mejor colocar la albahaca en lugares resguardados del viento, pues cuando es intenso rompe sus ramas con facilidad.


Conviene podarlas cada dos semanas para asegurarnos una planta fuerte y abundante en su follaje.


La albahaca no suele ser víctima de insectos o plagas. La de mayor riesgo es la de caracoles. En cualquier caso nuestro consejo es que si se ve afectada por algún problema, no recurras a productos químicos industriales que envenenan el suelo y tus platos. Existen numerosas alternativas ecológicas que puedes utilizar con gran eficacia. Visita nuestra sección plagas.


Es preferible regar directamente sobre la tierra sin mojar las hojas.

Cómo recolectar la albahaca


Antes de la floración:  Aunque sus hojas frescas se pueden recolectar durante todo el año, el momento en que ofrece mayores beneficios y propiedades terapéuticas es justo antes de la floración, que se produce entre junio y septiembre. Cuando queremos secarla o congelarla para utilizarla fresca, este es mejor momento de hacer la recolección.


Cortar las flores:  Si queremos que crezca más fuerte, conviene cortar las flores, a menos que queramos recolectar las semillas.

Por encima de la yema:  La mejor forma de recolectarla es cortando con unas tijeras por encima de la yema.

Cómo conservar la albahaca


Aunque podemos utilizar las hojas podadas a lo largo del año, el mejor momento para recolectarla y conservarla es, como hemos visto, justo antes de la floración. Una vez recolectada, podemos usarla:

Fresca:  La mejor forma de conservarla para ser utilizada fresca es congelarla. Para ello, haremos pequeños montoncitos prensados y los meteremos al congelador.


Seca:  Una vez recolectada, es aconsejable colgarla boca abajo en un lugar fresco y a la sobra. Cuando se haya secado, se pasa por un molinillo y se guarda en un recipiente de vidrio.

Por qué cultivar albahaca


La albahaca tiene numerosas cualidades que la hacen muy atractiva para ser cultivada. No obstante, recuerda que la moderación en el uso de cualquier planta es esencial para no producir desequilibrios químicos en el organismo.


Sedante:  Es una planta sedante que, consumida por la noche, ayuda a disfrutar de placenteros sueños.


Anticatarros:  Es antiséptica y antiinflamatoria, por lo que resulta una buena aliada para combatir estados de gripe, catarros, etc.


Reguladora:  Regula el sistema nervioso y se recomienda en casos de estrés.


Analgésica:  Es un buen analgésico natural y por eso conviene tomarla cuando se sufren dolores de cualquier índole, sobre todo en cuadros febriles o de debilidad general.


Digestiva:  Es una planta muy digestiva que ayuda a corregir los trastornos gastrointestinales.


Contra insectos:  El aceite esencial de albahaca es muy bueno para repeler insectos, pero debemos usarlo con mucha precaución, pues es muy fuerte y algo tóxico.


Usos culinarios:  Sus muchas aplicaciones en la cocina la convierten en una de las plantas aromáticas imprescindibles en la despensa, ya que combina bien con ensaladas, sopas y todo tipo de guisos y salsas.


Protectora del cultivo:  La albahaca es, además, una gran aliada del resto de plantas de nuestro huerto ecológico, pues ahuyenta insectos, previene la aparición de plagas y estimula el desarrollo y la inmunidad de las plantas que crecen a su alrededor.

Unos cuidados mínimos te proporcionarán numerosas utilidades en la cocina y en el botiquín natural, gracias a esta planta de verde intenso y alegre olor. Recuerda que los mayores beneficios y la mejor concentración de principios activos se produce con la recolección previa a la floración. Comenta con nosotras tus experiencias al cultivar albahaca, sus usos y aplicaciones o cualquier comentario que quieras compartir. ¡Buen provecho!







miércoles, 27 de mayo de 2020

10 plantas que pueden ser cultivadas en agua







Si quieres cultivar algunos productos en tu propia casa, pero quieres experimentar o no te sientes con ánimo o ganas de hacerlo en tierra, una alternativa sencilla y que, como la otra, dará frutos, son los cultivos en agua. Lechuga, apio o albahaca son solo algunos de los productos que podrás obtener si apuestas por esta técnica. ¿Quieres saber cómo hacerlo y qué frutas, verduras y plantas aromáticas son más adecuadas para crecer en un medio acuoso?


Recomendaciones básicas para producir tus frutas y verduras en agua.


Optar por un huerto casero en agua tendrá sus ventajas: adiós a regar, adiós a preocuparte porque la tierra tenga suficientes nutrientes, adiós a limpiar malas hierbas… sin embargo, tendrá también su parte de esfuerzo y sus necesidades para que los cultivos salgan adelante.


Entre ellas, por ejemplo, se encuentra el tipo de agua que empleas. Si optas por una con alto contenido en cloro, mala elección. No es fácil, pero aquellas que provienen de una fuente natural serán las más adecuadas para decantarse por esta vía y para que prospere como esperas.


Otro asunto a tener en cuenta será cambiar el agua con cierta periodicidad, aproximadamente cada semana. Esta necesidad irá declinando conforme prosperen los cultivos.


Pero, ¿y dónde exactamente se cultiva? Pues básicamente en los recipientes que habilites para ello. Las botellas o las garrafas usadas pueden ser una buena alternativa. De hecho, la estrechez de su apertura puede ayudar a que el cultivo se mantenga más firme. Sin embargo, es importante que haya cierto margen para que la especie pueda respirar. 

También en lo que afecta al recipiente, es importante optar por uno de color oscuro, puesto que de esta forma las raíces lo tendrán más fácil para prosperar.


Si te animas a probar esta técnica, también tendrás que tener en cuenta que las hojas no soportan bien en este medio, por lo que procura que no entren en contacto con el agua. Con esto, luz y paciencia, empezarás a ver resultados.


¿Qué frutas, verduras y aromáticas son aptas para el cultivo hidropónico?


A todo lo anterior tienes que sumar otro punto. No todas las plantas crecen igual en el agua. Aunque el abanico con las que podrás probar es amplio, tenlo en cuenta ya que aquellas especies que partan de semillas pueden ponerlo un poco más difícil. Sin embargo, nada es imposible, por lo que si optas por este tipo de plantas inicia su cultivo en tierra para, posteriormente, trasladar el plantón al agua. No te desanimes si en algún intento el cultivo se viene abajo, puesto que es algo que ocurre con cierta frecuencia.

Sin embargo, si prefieres asegurar, a continuación, puedes consultar un listado de productos que podrás cultivar en agua o trasladar a la misma, sin grandes complicaciones:



Si quieres cultivar algunos productos en tu propia casa, pero quieres experimentar o no te sientes con ánimo o ganas de hacerlo en tierra, una alternativa sencilla y que, como la otra, dará frutos, son los cultivos en agua. Lechuga, apio o albahaca son solo algunos de los productos que podrás obtener si apuestas por esta técnica. ¿Quieres saber cómo hacerlo y qué frutas, verduras y plantas aromáticas son más adecuadas para crecer en un medio acuoso? Te lo contamos.


Recomendaciones básicas para producir tus frutas y verduras en agua.


Optar por un huerto casero en agua tendrá sus ventajas: adiós a regar, adiós a preocuparte porque la tierra tenga suficientes nutrientes, adiós a limpiar malas hierbas… sin embargo, tendrá también su parte de esfuerzo y sus necesidades para que los cultivos salgan adelante.


Entre ellas, por ejemplo, se encuentra el tipo de agua que empleas. Si optas por una con alto contenido en cloro, mala elección. No es fácil, pero aquellas que provienen de una fuente natural serán las más adecuadas para decantarse por esta vía y para que prospere como esperas.


Otro asunto a tener en cuenta será cambiar el agua con cierta periodicidad, aproximadamente cada semana. Esta necesidad irá declinando conforme prosperen los cultivos.


Pero, ¿y dónde exactamente se cultiva? Pues básicamente en los recipientes que habilites para ello. Las botellas o las garrafas usadas pueden ser una buena alternativa. De hecho, la estrechez de su apertura puede ayudar a que el cultivo se mantenga más firme. Sin embargo, es importante que haya cierto margen para que la especie pueda respirar. También en lo que afecta al recipiente, es importante optar por uno de color oscuro, puesto que de esta forma las raíces lo tendrán más fácil para prosperar.

Si te animas a probar esta técnica, también tendrás que tener en cuenta que las hojas no soportan bien en este medio, por lo que procura que no entren en contacto con el agua. Con esto, luz y paciencia, empezarás a ver resultados.


¿Qué frutas, verduras y aromáticas son aptas para el cultivo hidropónico?


A todo lo anterior tienes que sumar otro punto. No todas las plantas crecen igual en el agua. Aunque el abanico con las que podrás probar es amplio, tenlo en cuenta ya que aquellas especies que partan de semillas pueden ponerlo un poco más difícil. Sin embargo, nada es imposible, por lo que si optas por este tipo de plantas inicia su cultivo en tierra para, posteriormente, trasladar el plantón al agua. No te desanimes si en algún intento el cultivo se viene abajo, puesto que es algo que ocurre con cierta frecuencia.


Sin embargo, si prefieres asegurar, a continuación puedes consultar un listado de productos que podrás cultivar en agua o trasladar a la misma, sin grandes complicaciones:


  1. Albahaca: Tendrás que transferirla al agua antes de que empiece a florecer. Asegúrate de que cuenta con luz suficiente y da un margen de tiempo antes de disfrutar de tu propia albahaca.
  2. Apio: Con tanto sabor como el que podrías cultivar en tierra, si haces crecer tus propios apios en agua te ahorraras toda la tierra que suele aferrarse a la base de este alimento.
  3. Espinacas: Todo lo que tendrás que hacer para producir tus propias espinacas en tu huerto casero en agua será replicar el sistema que hay que seguir para la lechuga.
  4. Lechugas: Este es uno de los productos más adecuados para cultivos hidropónicos, por lo que no dudes en poner las semillas en tazas para, cuando crezcan un poco, pasarlas a un recipiente con agua de mayor tamaño.
  5. Melisa: Por su aroma y múltiples usos, por ejemplo para infusiones, la melisa puede ser una buena opción. En este caso presta atención a que los recipientes en los que esté creciendo estén en una zona cálida y con alta exposición a la luz del sol.
  6. Menta: Sea cual sea la variedad que elijas, todo lo que necesitarás será introducir varias ramas en los recipientes que habilites para ello y esperar a que crezcan.
  7. Orégano: Otro clásico de la cocina que resultará sencillo cultivar en agua. Introduce en ella tantos plantones como quieras cultivar y conforme vayan creciendo, corta sus hojas y utilízalas. Cógelas sin miedo, puesto que la acción favorecerá el crecimiento.
  8. Pimientos: Introduce cada semilla en una taza y, cuando crezca, transfiere el plantón al recipiente con agua en el que quieras que siga progresando.
  9. Salvia: Preferiblemente en primavera, coge unas ramas e introduce las raíces en el agua hasta que crezca. La luz constante sobre este cultivo será imprescindible para que prospere.
  10. Tomate: Sigue la misma técnica que con los pimientos y disfruta de tu cultivo casero de tomates.

Estas son solo algunas opciones a las que puedes sumar otras posibilidades, como plantas ornamentales, si es lo que buscas. En todo caso, si le das una oportunidad a tu huerto hidropónico casero, no olvides cambiar el agua cada semana, especialmente al principio de los cultivos, y no dudes en probar para disfrutar de tus propios alimentos frescos y naturales.

Fuente:


martes, 26 de mayo de 2020

Hidroponía: Cultivos sin Suelo








¿Qué es la hidroponía? 

La hidroponía se deriva del griego hydro (agua) y ponos (labor de trabajo), lo cual significa trabajo en agua. Por lo tanto, la hidroponía es un sistema de producción en el cual las raíces de las plantas no se encuentran establecidas en el suelo, sino en un sustrato o en la misma solución nutritiva utilizada. En la solución nutritiva, como su nombre dice, se encuentran disueltos los elementos necesarios para el crecimiento de la planta.

Historia de la hidroponía

La hidroponía, se ha desarrollado con una mayor velocidad a partir de experimentos para determinar los elementos que intervienen en el crecimiento de las plantas. Los primeros trabajos formales sobre este sistema de producción comenzaron en fechas cercanas al año 1600. No obstante, el crecimiento de las plantas sin suelo es conocido desde la antigua babilonia, en los famosos jardines colgantes, los cuales se alimentaban del agua que corría por medio de canales. Asimismo, hace más de 1000 años ya se practicaba la hidroponía en China, India y Egipto (orillas del rio Nilo), misma que se realizaba mediante esquemas rústicos. Figura 1. Cultivo de fresa en un sistema hidropónico re-circulante. Foto: Intagri. En México, los orígenes de la hidroponía son los jardines flotantes de los aztecas, llamados chinampas. Las chinampas eran construidas con cañas y bejucos que flotaban en el lago Tenochtitlán (México), además de ser rellenadas con lodo extraído del mismo. Posteriormente en 1860 los alemanes Sachs y Knop fueron los primeros en hacer crecer las plantas en una solución nutritiva, llamándolo al proceso nutricultura. En 1938 W.F. Gericke, profesor de la Universidad de California, logró establecer con éxito unidades de cultivo sin tierra de manera comercial, bautizando a este sistema productivo como hidroponía y es considerado el padre de esta moderna técnica de cultivo. Posteriormente la hidroponía comercial se extiende a través del mundo en la década de los 50´s. 

Perspectivas y futuro de la hidroponía

La hidroponía, ha sido muy usada para la investigación en el campo de la nutrición mineral de las plantas, además de ser hoy en día el método de producción hortícola más intensivo. Generalmente este sistema de producción es de alta tecnología, con una fuerte inversión de capital, por lo cual es aplicada exitosamente en países desarrollados. Entre los sistemas existentes que destacan en la hidroponía están los sistemas de recirculación NFT (Técnica de la Película de Nutriente) y NGS (Nuevo Sistema de Crecimiento) y los sistemas donde el medio de cultivo es un sustrato. Los cultivos hidropónicos más rentables bajo estos sistemas hidropónicos son tomate, pepino, pimiento, lechuga, fresa y flores de corte.

Métodos hidropónicos

El cultivo en agua por definición es el auténtico cultivo hidropónico, aunque bajo el concepto descrito para hidroponía se contemplan otros sistemas. De acuerdo a lo anterior, dependiendo del medio utilizado para el desarrollo de las raíces, los sistemas de cultivo sin suelo se pueden clasificar en tres grupos: 1) cultivos en agua (con solución nutritiva); 2) cultivos en aire (aeropónicos) y 3) cultivos en sustrato con solución nutritiva

Sistemas de producción en solución nutritiva

En este sistema se sumerge el sistema radical de las plantas en una solución nutritiva, la cual contiene los elementos nutritivos necesarios para su crecimiento. Dentro de los cultivos en solución nutritiva, se tienen distintos sistemas como se describen a continuación: 

-Sistema NFT. Esta técnica consiste en crear una película re-circulante de solución nutritiva dentro de tubos de PVC, lo cuales en sus extremos tienen tapas con pequeñas conexiones al final y al inicio para hacer recorrer el agua en todo el conjunto de tuberías que componen al sistema mediante una bomba, que se encuentra en el deposito donde se almacena la solución nutritiva. Los tubos de PVC tienen orificios en la parte superior, donde se colocan las plantas en cilindros de foami agrícola para NFT de tal manera que las raíces están en contacto con la película re-circulante de la solución nutritiva.

-Raíz flotante. Este método utiliza un medio líquido para el crecimiento de los cultivos. En este sistema las raíces flotan dentro una solución nutritiva, pero las plantas están sostenidas sobre una lámina ligera (la cual generalmente es de unicel), que se sostiene sobre la superficie del medio líquido.


-Sistema NGS. En este sistema las raíces se desarrollan en una solución nutritiva re-circulante, distribuyendo agua, nutrientes y oxígeno de manera eficiente. Dicho sistema cuenta con distintas capas de polietileno en su interior, dispuestas de manera tal que la solución se va distribuyendo en ellas en forma de cascada. Dentro de estas mismas capas, las raíces van explorando sin restricción alguna hasta un agujero que les permite descender a las capas inferiores de la bolsa de polietileno, esto permite que el sistema se adapte a distintos cultivos.

​Sistemas de producción expuestos al aire 

-Cultivos aeropónicos. Este sistema consiste en colocar un cilindro de PVC u otros materiales en posición vertical, con perforaciones en las paredes laterales por donde se introducen las plantas al momento de realizar el transplante. Las raíces crecen en la oscuridad y pasan la mayor parte del tiempo expuestas al aire. Por el interior del cilindro, una tubería distribuye de manera periódica la solución nutritiva a las raíces mediante pulverización a mediana o baja presión. Las plantas crecen bien en aeroponía debido a la excelente aireación de las raíces, dado que la concentración de oxígeno en el aire es 20 veces más elevada en relación a la concentración que existe disuelto en el agua.

Sistemas de producción en sustrato

El sustrato es un material sólido (natural o de síntesis) distinto del suelo que, colocado en un contenedor o bolsa, en forma pura o mezcla, permite el desarrollo del sistema radical, el crecimiento del cultivo y pueden intervenir o no en la nutrición de la planta. El sustrato brinda sostén y anclaje a la planta, además de mantener la humedad, drenaje, aireación y facilidad en la absorción de nutrientes para que la planta no tenga ningún problema en su desarrollo. -Sustratos más comunes en horticultura y sus características. Los sustratos que más comúnmente se utilizan en los sistemas de cultivo sin suelo son los siguientes: arena, perlita, lana de roca, turbas, fibra de coco y tezontle.



Cómo crear un sistema hidropónico casero con 168 plantas



Las técnicas que se pueden utilizar en la jardinería para hacerla mucho más fácil no son tan numerosas y en la mayoría de los casos no son accesibles en términos económicos o por la complejidad del trabajo. El sistema hidropónico es una manera inteligente de cultivar plantas en pequeñas áreas sin invertir demasiado esfuerzo.


Un sistema hidropónico vertical casero sin duda te puede ser de ayudar para cultivar plantas en tu jardín. En realidad, el sistema hidropónico es un gran método para el cultivo de plantas pequeñas, como los rábanos, lechugas o fresas; para este último tipo es muy recomendable, ya que no tendrá que arrodillarse en el suelo, puedes trabajar mientras estás de pie.


Sigue el siguiente tutorial en vídeo para hacer tu propio sistema hidropónico vertical casero y ser capaz de hacer crecer 168 plantas en una pequeña superficie.







Fuentes:


y



lunes, 25 de mayo de 2020

Como Sembrar FRESA En Maceta/ reproducir fresa/germinar semillas de fresa



Cultivo de fresas: Desde la siembra hasta la cosecha


Cultivar fresas en tu jardín en casa es muy sencillo siempre y cuando tengas algunas cosas en cuenta como la mejor ubicación y el cuidado apto para fresas. Aquí te explicamos cómo acompañar a tus fresas desde la siembra hasta la cosecha para tener un cultivo exitoso de fresas.

Nombre científico: Fragaria
Familia: Rosaceae
Origen: Los Alpes
Climas: Crece en climas cálidos y fríos
Dificultad del cultivo: Baja
Tiempo hasta la cosecha: de tres a cuatro meses

Sembrar fresas

En climas cálidos se puede sembrar fresas durante todo el año, pero también aquí la primavera es la época ideal para la siembra. En países con un clima templado cómo España o Chile es mejor sembrar las fresas en primavera. Las fresas necesitan luz para poder germinar, así que no tapes las semillas con tierra sino solamente colócalas sobre la tierra y riégalas abundantemente. Aquí encuentras el instructivo cómo sembrar tus fresas paso a paso.

Plantar fresas

Después de uno o dos meses puedes trasplantar tus fresas a una maceta más grande o a tu jardín. La plantita debería de tener mínimo cuatro hojas. El espacio que necesita cada planta varía un poco dependiendo del tipo de fresa, pero calcula más o menos unos 25 a 30cm por planta. Las fresas necesitan mucha luz, pero en países con mucho sol también agradecen un lugar en media sombra. Aquí te explicamos cómo traspasar tus fresas y qué cuidado necesitan justo después del trasplante.

Cuidado de fresas

Las fresas no son muy difíciles de cuidar:
Necesitan agua a diario, pero hay que evitar que el agua se estanque.
Necesitan más o menos tres veces al año fertilizante: antes de florecer, antes de cosechar y después de la cosecha.
Necesitan ser protegidas contra plagas.

Esas plagas aman las fresas

Las fresas no solamente nos gustan a nosotros sino también a diferentes insectos y mamíferos, por ejemplo:
· cucarachas
· caracoles
· babosas
· ratones
· diferentes escarabajos
· gusanos
· chinche amarilla
· pulgones

La mayoría de esas plagas es fácil de reconocer y controlar: si tus fresas están mordidas, algún insecto tenía hambre. Protege tus fresas con una tela con espacios suficientemente grandes para que les del sol pero suficientemente chicos para que no entren insectos o ratones. También puedes poner una construcción de alambres o mosquitero alrededor de tus fresas. Aquí encuentras más información sobre las plagas que se comen tus fresas y cómo alejarlas.

Enfermedades comunes

En el caso de la fresa se diferencian tres tipos de enfermedades: de la raíz, del follaje y enfermedades y plagas de flor y fruto. Las más peligrosas son las enfermedades de la raíz porque muchas veces se detectan ya demasiado tarde. En general aplica: una fresa sana probablemente no se enfermará. ¡Siempre es mejor prevenir que tratar! Pero si las hojas de tu fresa tienen manchas, se enrollan de una manera muy rara o están cubiertas por una capa gris, parece que tu planta está enferma. Aquí te explicamos las enfermedades más comunes, sus síntomas y los tratamientos.

Cosechar fresas

Sobre cuánto tiempo tarda una fresa en dar frutos es muy variable y depende sobre todo del tipo de la fresa y de su ubicación. Mientras más luz (luz, no sol) le dé a la fresa, más rápido va a dar frutos. Usualmente debería de dar frutos de tres a seis después de la siembra. En países de clima cálido las fresas dan frutos durante todo el año, en climas templados solamente en los meses de verano empezando en mayo. Aquí encuentras más información sobre cómo y cuándo cosechar tus fresas .

Reproducir fresas

Una buena noticia: ¡las fresas se reproducen solas! Cuando observas que les están saliendo ramitas muy largas sin hojas ¡no las cortes! Son hijuelos o estolones, así se reproduce la fresa. Cuando le salen hojitas a la rama, pon esa parte sobre tierra ya sea en una maceta o en tu jardín y espera unos días: el hijuelo forma raíces y se agarra de la tierra. Una vez que esté bien agarrado puedes cortar la rama, el “cordón” que tiene con la planta madre.




Fuentes:

HUERTO EN CASA

y

Manos de Tierra

domingo, 24 de mayo de 2020

Cómo cultivar col (repollo) y col lombarda








Col (repollo) y col lombarda, amigas inseparables


          Cultivar col (repollo) y col lombarda no es una tarea complicada. Sin embargo, no suele verse mucho en los huertos urbanos de la ciudad ¡una lástima! Tanto la col (repollo), como la col lombarda son dignas de cultivarlas en tu mesa de cultivo por sus propiedades nutritivas y porque se trata de dos variedades de coles que por lo general crecen en compañía.


Historia


          Tanto la col (repollo) como la col lombarda o roja son dos tipos de coles que pertenecen a la familia de las crucíferas. En el primer caso, la col se destaca por sus hojas de afuera de un color verde oscuro y las interiores bastante más pálidas. Mientras que la col lombarda, se trata de una planta anual que presenta un tallo fuerte y leñoso y hojas de color violáceo, con un cogollo compacto.


La siembra


          Estas plantas necesitan de suelos calcáreos, húmedos, pero bien drenados, ricos en humus y profundos. Se recomienda añadir un abono, en especial si antes has cultivado en el mismo terreno alguna leguminosa. La buena noticia es que se adaptan a todas las condiciones climáticas siempre y cuando reciban mucha luz natural.


          ¿Cómo sembrar? Puedes cultivarlas en macetas o directo en la tierra. En el primer caso, debes elegir receptáculos de al menos 20cm x 20 cm x 20 cm mientras que si las plantas en el suelo hay que mantener una distancia de 40 cm entre planta y planta.


          Al plantar las semillas, hay que hacerlo a una profundidad de 0.5 a 1 cm para luego cubrirlas con una fina capa de tierra y compost. Luego de 40 a 50 días es hora de trasplantarlas prestando atención al cubrir la planta con la tierra pues habrá que rellenar hasta la base de las hojas evitando cubrir el brote central debido a que es muy frágil.







El riego


          Lo mejor que puedes hacer para que crezcan durante todo el ciclo es regarlas con frecuencia pues son plantas sensibles a la sequía que necesitan de la humedad para desarrollarse. Esto sucede porque debido a sus hojas anchas el agua se evapora con mayor rapidez. Evita los encharcamientos que podrían provocar podredumbres de la raíz.


Plagas y enfermedades


          Para cuidar tus cultivos de col y col lombarda, debes prestar atención a como lucen tus ejemplares para así dar cuenta de posibles enemigos como:

          Hernia de la col: se trata de una enfermedad provocada por un hongo, que provoca abultamientos en el tallo y en las raíces, marchitando sus hojas.

          Mariposa de la col: es una mariposa blanca con puntos negros que pone sus huevos en el envés de las hojas. Sus larvas verdes y peludas se comen las hojas dejando el nervio central.

          Pulgón: insectos que succionan la savia de las hojas y provocan unas manchas amarillentas que terminan por marchitar a la planta.

          Babosas y caracoles: afectan a las hojas externas y duras de las coles comiéndoselas. 


La poda


          Se realiza quitando las malas hierbas durante todo el ciclo del cultivo.


La cosecha


          Al igual que el resto de las coles, son plantas bianuales y es por eso que hay que recolectarlas antes de la floración.

          Al momento de cosechar hay que tener cuidado y sacarlas de raíz, separándolas del tallo. También habrá que arrancar los tallos para evitar la aparición de enfermedades en el suelo debido a que al pudrirse se infectan con plagas.


Cuidados imprescindibles


          Si quieres mejorar los resultados al cultivar col y col lombarda presta atención a los siguientes consejos:

          – Luego del trasplante se aconseja realizar un recalce con tierra en la base del tallo para ayudar a sostener a la planta y evitar que se tumbe.

          – Tanto la col como la col lombarda necesitan de muchos nutrientes y es por eso que es de vital importancia el abonado, que puedes realizar con compost.

          – Entre los nutrientes que necesitan tus plantas, debes elegir restos orgánicos ricos en nitrógeno, en especial hasta el momento de la formación de las cabezas.

          – A la hora de asociar la col y la col lombarda con otras plantas, lo mejor es cultivarlas junto a remolachas, judías, lechugas, guisantes, patatas, pepinos o tomates. Evita las fresas y las habas.

          – Al asociar cultivos, se recomienda asociarlas con hierbas aromáticas para ayudar a repeler insectos. ¿Las mejores? La menta, la melisa, el romero o el tomillo.

          





Fuentes:

y