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viernes, 29 de mayo de 2020

Cómo Cultivar Apio Orgánico en Casa








      El apio es una hortaliza que puede durar mucho tiempo en nuestro huerto y lo podemos disfrutar fresco y crujiente todo el año.  Esta verdura de origen mediterráneo, es muy conocida por su baja cantidad de calorías, su ayuda en la reducción de peso corporal y niveles de colesterol. Además, contiene vitamina A y K, potasio y antioxidantes. Aprende cómo cultivar apio, sus cuidados, propiedades y algunas recetas para preparar tu cosecha.

      Durante siglos, el apio se ha utilizado en sopas, guisados y ensaladas. En la actualidad, el constante uso de químicos en las hortalizas es un peligro para nuestra salud. El apio es una de las principales hortalizas en contener residuos de pesticidas. Esta es solamente una razón por la cual debemos comer apio orgánico y la mejor manera de hacerlo, es cultivarlo en casa.

Variedades

      El apio, al igual que todas las hortalizas, tiene diversas variedades que no son muy comunes en los mercados. Existen dos tipos de apio que se consumen: el apio y apio de raíz.

– Apio (Apium graveolens) es el más común. Sus tallos son generalmente gruesos (1-4cm de ancho), tiernos y jugosos.

– Raíz de apio o apio-nabo (Apium rapaceum) es utilizado principalmente en Europa. Se consume su raíz, que es gruesa, esférica y de color café claro. Su textura es crujiente y su sabor es parecido a la nuez. Los tallos son delgados y de color verde oscuro.

Siembra y trasplante

      El apio es fácil de cultivar, necesita un suelo bien nutrido y húmedo. Puede crecer en media sombra y puede llegar a tolerar mucha sombra (por lo menos 4 horas de luz). La semilla de apio es redonda y muy pequeña (1mm), su color es café oscuro.

      La siembra del apio se realiza en semilleros para posteriormente trasplantarlo. La mezcla debe tener un buen drenaje y materia orgánica, de preferencia utilizar tierra negra, fibra de coco y composta. Si la mezcla tiene partículas muy grandes, puede afectar la germinación y crecimiento de nuestras plántulas. La profundidad de siembra es muy pequeña (0.3-0.5cm) por el tamaño de la semilla. Coloque dos o tres semillas por espacio y cubra con suelo. Riegue cuidadosamente después de sembrar, un chorro de agua o gotas demasiado grandes pueden sacar las semillas del contenedor. Una opción es cubrir el semillero con una capa de periódico y regar por encima.

      Las semillas germinarán entre una y dos semanas después de la siembra, su desarrollo es lento. No permitas que el sustrato pierda la humedad, ya que puede afectar el desarrollo de las plántulas. Estas estarán listas para el trasplante cuando aparezca el segundo par de hojas verdaderas.

      Antes de realizar el trasplante debemos de tener lista la cama de cultivo y contenedores con un suelo con composta y con buen drenaje. Si las plantas crecerán en contenedores, debe tomar en cuenta que necesitan una profundidad mínima de 30cm. La distancia entre planta es de 15cm  y podemos acomodarlos con el método de siembra cercana o en hileras.

      Al momento del trasplante debemos regar bien nuestras plántulas y procurar no lastimar las raíces. Si observamos que están muy enroscadas, podemos cortarlas un poco para fomentar su crecimiento. Cuando coloque las plántulas en el suelo, asegúrese de que cubra hasta las primeras hojas y presione ligeramente para darle soporte. Riegue después del trasplante, procure no mojar las hojas.






Cuidados y Consejos

      Por su alto contenido en agua, el apio necesita mantener su humedad para tener un buen desarrollo. Dependiendo de la temperatura será la frecuencia de los riegos, aproximadamente cada 2 días. Si son muy calurosos, cada día, de preferencia durante la mañana y sin mojar las hojas.  Los tallos de apio comenzaran a doblarse cuando el suelo esté seco, debemos evitarlo.

      Colocar mulch o cobertura vegetal alrededor de la planta, de esta manera la humedad se mantendrá en el suelo.

      Mantener el suelo libre de malezas, esto evitará la competencia entre plantas y posible hábitat para plagas.

      Eliminar las hojas viejas, esto fomentará el crecimiento.

      El apio se puede asociar con poro, jitomate, frijol de mata y col.

      Lleva una rotación de cultivos. No siembres apio en donde antes había cilantro, perejil, zanahoria, hinojo o eneldo. Así evitarás plagas, enfermedades y pérdida de nutrientes en el suelo.

      Si las plantas tienen un crecimiento lento, aplique un té de composta o más composta alrededor de ellas.

      Cuando el suelo alrededor de la planta forma una costra, debe romperla con cuidado y regar después. Esto fomentará el crecimiento de las plantas.

Plagas y enfermedades

      Mantener el huerto libre de maleza ayuda a disminuir la incidencia de plagas ya que se destruye su hábitat. Si observa hojas enfermas o afectadas deberá eliminarlas inmediatamente para evitar una propagación de enfermedades.

– Mosquita: es un insecto de aproximadamente 5mm color verde o negro con amarillo. Los adultos depositan huevecillos en la corona de la planta y cuando eclosionan las larvas, se alimentan de las raíces. Son comunes en la zanahoria y apio. La consecuencia, es la pudrición de la raíz y muerte de la planta.

– Gusano gris es otra plaga que destruye los tallos y hojas de la planta, puede controlarse quitándolos con la mano o aplicando Bt (Bacillus Thuringiensis). Este remedio es inofensivo para los seres humanos y animales, pero sí puede llegar a afectar a los insectos benéficos.

– Mosca del apio (Phyllophylla heraclei) la larva forma galerías en las hojas. Para eliminarla debe aplastar la larva con las manos para evitar que siga creciendo.

– Pulgones pueden generar enfermedades en la planta, se encuentran en el punto de crecimiento de la planta. Las hojas comenzarán a enroscarse. Para controlar, lave las hojas con un chorro de agua fría, frote cuidadosamente las hojas para no lastimar la planta. Otra opción es rociar agua con jabón biodegradable en las hojas. Por otro lado, podemos utilizar insectos benéficos como la catarina que puede llegar a devorar más de 20 pulgones por día.

– Caracoles y babosas aparecen usualmente por exceso de humedad, se esconden cerca del tallo o en el punto de crecimiento. La manera más eficaz es retirarlos con la mano pero existen muchas otras maneras. Para conocer más sobre el control de babosas y caracoles; 12 maneras para mantener tu huerto libre de babosas y caracoles.

Cosecha y almacenamiento

      Podemos mantener la producción de nuestras plantas por mucho tiempo cuando cosechamos las hojas externas. Las plantas estarán listas para la cosecha cuando tengan aproximadamente unos 20cm de alto, sin embargo podemos comenzar a cosechar cuando tengan unos 10 de tallos. Solamente cosechar entre 1 y 2 tallos para que nuestra planta continúe desarrollándose. Cuando nuestras plantas llegan a su etapa madura podemos cosechar entre 3-5 tallos por semana.

      Después de la cosecha, debe lavar los tallos y escurrirlos. Almacene en el refrigerador en una bolsa para que mantenga la humedad. Sus características se pueden mantener durante una o dos semanas máximo en el refrigerador. También puede congelarse para utilizarlo en sopas o consomés.

Cultivando mis futuras semillas

      El apio necesita dos años para producir semilla y por lo menos 10 plantas para obtener una buena genética.  Cuando llega la etapa de reproducción, el apio genera un tallo alto del cual produce unas flores blancas. Las semillas de apio son extremadamente pequeñas, por lo que debemos tener mucho cuidado al momento de cosecharlas. Cubra la planta con una bolsa de papel y corte el tallo desde la base cuando tres cuartas partes de la planta estén secas. Cuelgue boca abajo en un lugar fresco y sin luz directa. Separe y limpie las semillas para después almacenarlas en un frasco hermético. Etiquetar el frasco con el nombre de la semilla, variedad y año.

      Las semillas de apio son utilizadas como condimento para sopas, salsas y otros guisados. Por otro lado, las semillas tienen diversas propiedades, contienen flavonoides que previenen el cáncer, tienen efecto antiinflamatorio y contribuyen a la relajación muscular.

Propiedades del Apio

El apio es una hortaliza que aporta vitaminas A, B1, B2, B6, B9, C y E.  Minerales como potasio y sodio, que nos sirven para el funcionamiento del sistema nervioso y muscular. También es un diurético, por su alto contenido en agua y tiene características antioxidantes, anticancerígenas y antibacterianas.





Fuente:






miércoles, 27 de mayo de 2020

10 plantas que pueden ser cultivadas en agua







Si quieres cultivar algunos productos en tu propia casa, pero quieres experimentar o no te sientes con ánimo o ganas de hacerlo en tierra, una alternativa sencilla y que, como la otra, dará frutos, son los cultivos en agua. Lechuga, apio o albahaca son solo algunos de los productos que podrás obtener si apuestas por esta técnica. ¿Quieres saber cómo hacerlo y qué frutas, verduras y plantas aromáticas son más adecuadas para crecer en un medio acuoso?


Recomendaciones básicas para producir tus frutas y verduras en agua.


Optar por un huerto casero en agua tendrá sus ventajas: adiós a regar, adiós a preocuparte porque la tierra tenga suficientes nutrientes, adiós a limpiar malas hierbas… sin embargo, tendrá también su parte de esfuerzo y sus necesidades para que los cultivos salgan adelante.


Entre ellas, por ejemplo, se encuentra el tipo de agua que empleas. Si optas por una con alto contenido en cloro, mala elección. No es fácil, pero aquellas que provienen de una fuente natural serán las más adecuadas para decantarse por esta vía y para que prospere como esperas.


Otro asunto a tener en cuenta será cambiar el agua con cierta periodicidad, aproximadamente cada semana. Esta necesidad irá declinando conforme prosperen los cultivos.


Pero, ¿y dónde exactamente se cultiva? Pues básicamente en los recipientes que habilites para ello. Las botellas o las garrafas usadas pueden ser una buena alternativa. De hecho, la estrechez de su apertura puede ayudar a que el cultivo se mantenga más firme. Sin embargo, es importante que haya cierto margen para que la especie pueda respirar. 

También en lo que afecta al recipiente, es importante optar por uno de color oscuro, puesto que de esta forma las raíces lo tendrán más fácil para prosperar.


Si te animas a probar esta técnica, también tendrás que tener en cuenta que las hojas no soportan bien en este medio, por lo que procura que no entren en contacto con el agua. Con esto, luz y paciencia, empezarás a ver resultados.


¿Qué frutas, verduras y aromáticas son aptas para el cultivo hidropónico?


A todo lo anterior tienes que sumar otro punto. No todas las plantas crecen igual en el agua. Aunque el abanico con las que podrás probar es amplio, tenlo en cuenta ya que aquellas especies que partan de semillas pueden ponerlo un poco más difícil. Sin embargo, nada es imposible, por lo que si optas por este tipo de plantas inicia su cultivo en tierra para, posteriormente, trasladar el plantón al agua. No te desanimes si en algún intento el cultivo se viene abajo, puesto que es algo que ocurre con cierta frecuencia.

Sin embargo, si prefieres asegurar, a continuación, puedes consultar un listado de productos que podrás cultivar en agua o trasladar a la misma, sin grandes complicaciones:



Si quieres cultivar algunos productos en tu propia casa, pero quieres experimentar o no te sientes con ánimo o ganas de hacerlo en tierra, una alternativa sencilla y que, como la otra, dará frutos, son los cultivos en agua. Lechuga, apio o albahaca son solo algunos de los productos que podrás obtener si apuestas por esta técnica. ¿Quieres saber cómo hacerlo y qué frutas, verduras y plantas aromáticas son más adecuadas para crecer en un medio acuoso? Te lo contamos.


Recomendaciones básicas para producir tus frutas y verduras en agua.


Optar por un huerto casero en agua tendrá sus ventajas: adiós a regar, adiós a preocuparte porque la tierra tenga suficientes nutrientes, adiós a limpiar malas hierbas… sin embargo, tendrá también su parte de esfuerzo y sus necesidades para que los cultivos salgan adelante.


Entre ellas, por ejemplo, se encuentra el tipo de agua que empleas. Si optas por una con alto contenido en cloro, mala elección. No es fácil, pero aquellas que provienen de una fuente natural serán las más adecuadas para decantarse por esta vía y para que prospere como esperas.


Otro asunto a tener en cuenta será cambiar el agua con cierta periodicidad, aproximadamente cada semana. Esta necesidad irá declinando conforme prosperen los cultivos.


Pero, ¿y dónde exactamente se cultiva? Pues básicamente en los recipientes que habilites para ello. Las botellas o las garrafas usadas pueden ser una buena alternativa. De hecho, la estrechez de su apertura puede ayudar a que el cultivo se mantenga más firme. Sin embargo, es importante que haya cierto margen para que la especie pueda respirar. También en lo que afecta al recipiente, es importante optar por uno de color oscuro, puesto que de esta forma las raíces lo tendrán más fácil para prosperar.

Si te animas a probar esta técnica, también tendrás que tener en cuenta que las hojas no soportan bien en este medio, por lo que procura que no entren en contacto con el agua. Con esto, luz y paciencia, empezarás a ver resultados.


¿Qué frutas, verduras y aromáticas son aptas para el cultivo hidropónico?


A todo lo anterior tienes que sumar otro punto. No todas las plantas crecen igual en el agua. Aunque el abanico con las que podrás probar es amplio, tenlo en cuenta ya que aquellas especies que partan de semillas pueden ponerlo un poco más difícil. Sin embargo, nada es imposible, por lo que si optas por este tipo de plantas inicia su cultivo en tierra para, posteriormente, trasladar el plantón al agua. No te desanimes si en algún intento el cultivo se viene abajo, puesto que es algo que ocurre con cierta frecuencia.


Sin embargo, si prefieres asegurar, a continuación puedes consultar un listado de productos que podrás cultivar en agua o trasladar a la misma, sin grandes complicaciones:


  1. Albahaca: Tendrás que transferirla al agua antes de que empiece a florecer. Asegúrate de que cuenta con luz suficiente y da un margen de tiempo antes de disfrutar de tu propia albahaca.
  2. Apio: Con tanto sabor como el que podrías cultivar en tierra, si haces crecer tus propios apios en agua te ahorraras toda la tierra que suele aferrarse a la base de este alimento.
  3. Espinacas: Todo lo que tendrás que hacer para producir tus propias espinacas en tu huerto casero en agua será replicar el sistema que hay que seguir para la lechuga.
  4. Lechugas: Este es uno de los productos más adecuados para cultivos hidropónicos, por lo que no dudes en poner las semillas en tazas para, cuando crezcan un poco, pasarlas a un recipiente con agua de mayor tamaño.
  5. Melisa: Por su aroma y múltiples usos, por ejemplo para infusiones, la melisa puede ser una buena opción. En este caso presta atención a que los recipientes en los que esté creciendo estén en una zona cálida y con alta exposición a la luz del sol.
  6. Menta: Sea cual sea la variedad que elijas, todo lo que necesitarás será introducir varias ramas en los recipientes que habilites para ello y esperar a que crezcan.
  7. Orégano: Otro clásico de la cocina que resultará sencillo cultivar en agua. Introduce en ella tantos plantones como quieras cultivar y conforme vayan creciendo, corta sus hojas y utilízalas. Cógelas sin miedo, puesto que la acción favorecerá el crecimiento.
  8. Pimientos: Introduce cada semilla en una taza y, cuando crezca, transfiere el plantón al recipiente con agua en el que quieras que siga progresando.
  9. Salvia: Preferiblemente en primavera, coge unas ramas e introduce las raíces en el agua hasta que crezca. La luz constante sobre este cultivo será imprescindible para que prospere.
  10. Tomate: Sigue la misma técnica que con los pimientos y disfruta de tu cultivo casero de tomates.

Estas son solo algunas opciones a las que puedes sumar otras posibilidades, como plantas ornamentales, si es lo que buscas. En todo caso, si le das una oportunidad a tu huerto hidropónico casero, no olvides cambiar el agua cada semana, especialmente al principio de los cultivos, y no dudes en probar para disfrutar de tus propios alimentos frescos y naturales.

Fuente: