sábado, 30 de mayo de 2020

Como Sembrar Con LA LUNA 2020/ cultivar con fases lunares/ calendario lunar


Descubre cómo las fases lunares pueden afectar a tus cultivos



¿Cómo influyen las fases lunares en la agricultura y las cosechas?


Estarás de acuerdo con nosotros en que afirmaciones como “No plantes aún, no es luna llena” o “Tu cosecha crecerá mejor si la siembras durante luna creciente” no son meras desconocidas.


Al contrario de lo que en un principio pudiésemos pensar, estas cuestiones no son simplemente creencias populares o invenciones de nuestros abuelos.


¡Son hechos confirmados!


La Luna contribuye, de una forma u otra, al crecimiento, germinación o fructificación de los cultivos. Esto es así, sin ninguna duda posible.


La savia de las plantas, la fotosíntesis o el enraizamiento de las semillas son algunas de las etapas de desarrollo que se ven afectadas por la Luna. Por tanto, sembrar en un día u otro, o lo que es lo mismo, es una etapa lunar o otra, va a significar que la planta prospere o no.


Por ello, no está de más saber cuáles son las distintas fases lunares y qué efectos pueden tener en los cultivos.


Este estudio lo encontrarás en próximos apartados.


La luna nueva y los cultivos


Luna nueva, denominada también Novilunio, es la etapa lunar en la que la Luna no refleja luz, por lo que es imposible verla desde la Tierra.


Durante este periodo, este satélite se encuentra oculto tras el resplandor del sol, por tanto, sus rayos disminuyen considerablemente. Esto tiene consecuencias en los cultivos.


¿Cómo afecta la luna nueva a la cosecha?


Dado que los rayos de la Luna disminuyen significativamente, no es te extrañar que las raíces o las hojas de las plantas crezcan a un ritmo más lento que en otras fases lunares. En la agricultura, puede decirse que es un periodo en el que la vegetación crece poco o nada.


Más bien, es un ciclo de reposo.


Durante estos días, las plantas pueden adaptarse al medio sin sufrir ningún trastorno o daño derivado del estrés que este proceso puede llegar a producirle. Además, es la etapa perfecta para llevar a cabo ciertas tareas de mantenimiento en el jardín.


¿Y cómo podrás aprovechar la luna nueva?


Durante esta fase en la que el satélite está alejado de la Tierra, la savia de las plantas se encuentra concentrada en las raíces y existen una gran disponibilidad de agua en el suelo. Por consiguiente, una de las tareas más recomendadas es la del control de adventicias.
Asimismo, en Luna nueva podrás realizar ciertas actividades de mantenimiento. Como te hemos dicho, es una etapa de reposo, por lo que podrás desempeñar aquellos trabajos que en otro momento pueden suponer un gran estrés para la planta.


Y las tareas que pueden hacer en luna nueva son por ejemplo las siguientes:


Aporques: cubrir con tierra plantas como el apio o el cardo.


Abonar: abono de todo tipo de plantaciones.


Eliminar las malas hierbas. Si no sabes cómo hacerlo, en uno de nuestros artículos encontrarás todo lo que debes saber sobre este proceso tan vital para el jardín.


Eliminar las hojas marchitas de tus plantas.


Sembrar prados y céspedes, árboles de hoja redonda y hortalizas de raíz como por ejemplo las zanahorias o los nabos.


Podas y tutorados.


El periodo de cuarto creciente


Cuando nos encontramos en la etapa de cuarto creciente, la Luna aumenta la superficie y, por tanto, la visibilidad de esta es mayor. Durante esta fase lunar, este satélite se va acercando a la Tierra y como consecuencia su presión hacia nuestro planeta aumenta.
En estos días, la Luna tiene una forma muy característica, pues parece un círculo partido justo por la mitad.

La salida se produce en el horizonte a las 12 del mediodía, el cénit a las 6 de la tarde y el ocaso a las 12 de la noche.


Los efectos de luna creciente en la cosecha


Si con la luna nueva te contábamos que la savia de las plantas se encontraba en las raíces, durante cuarto creciente ésta comienza a subir hasta la parte superior de la vegetación.
Estos días significan que la luz lunar va en aumento y, por consiguiente, los cultivos sufren un crecimiento balanceado, siendo el follaje y las raíces las partes más afectadas.


El suelo también cambia.


En el terreno se producen grandes movimientos de agua por lo que las semillas podrán absorberla más rápidamente y así germinar en el tiempo previsto (sobre todo si se plantan hortalizas como la lechuga).


Pero, esto no siempre es así.


Como quizás ya sepas, la germinación de una planta no solo dependerá del agua que absorba, también de la climatología existente y de las condiciones del cultivo (si el terreno está bien abonado, si se riega lo suficiente, etc.)


¿Y qué tareas puedes hacer en cuarto creciente?


Como en esta fase lunar la vegetación crece a un ritmo más elevado que en la anterior (luna nueva), debes favorecer el desarrollo de la vegetación. Además, puedes llevar a cabo lo siguiente:


Podar los árboles enfermos y los árboles frutales que verán mejorado su rendimiento y su fructificación.


Cultivar los campos y terrenos que se caractericen por tener sustrato arenoso.


Sembrar flores y hortalizas de hoja como la lechuga, la acelga o la espinaca. También se recomienda realizar la siembre uno o dos días antes de que comience esta fase. 

Comprueba bien el calendario lunar.


Realizar injertos, pues el enraizamiento tiene más probabilidades de tener éxito. Las condiciones son propicias asique no pierdas la oportunidad de aprovechar la luna creciente para esto.


Y un último consejo ¡evita regar las plantas con flor!


Luna llena, los rayos aumentan


Quizás sea la fase más espectacular de todas.
La Luna llena se produce cuando la concavidad de la parte luminosa del satélite logra verse en su totalidad, formando así un círculo completo. Es la fase que marca justo la mitad del mes lunar.
Su orto se produce alrededor de las 6 de la tarde, el cénit sobre la medianoche y el ocaso cerca de las 6 de la mañana.


¿Qué consecuencias tiene la luna llena en los cultivos?


En este periodo, los rayos de la Luna van en aumento. Como consecuencia, las hojas de las plantas se desarrollan rápidamente, sin embargo, las raíces crecen a un ritmo menor pues la savia ya no se concentra en ellas.


En estos días, la vegetación cuenta con una mayor cantidad y mayor movimiento interno de agua y savia. Esta última está en el follaje y es por ello que el desarrollo de esta parte es mayor.


Y aunque todo pueda parecer positivo, no lo es. En luna llena las plagas suelen proliferar más que en otras fases lunares.


Ahora te estarás preguntando, ¿cómo aprovecho el efecto de la luna llena?


Dado que durante esta etapa la savia de las plantas se concentra (en su mayoría) en el follaje y que, además, hay una gran disponibilidad de agua, las actividades de agricultura y jardinería recomendadas guardan estrecha relación con las hojas.


Algunas son:


Tareas de poda. Es un buen momento para llevar a cabo la poda de árboles, arbustos y plantas.


Cosechar frutos y hortalizas de hoja (lechuga, espinacas, etc.) pues así conseguirás un mayor volumen de follaje, que es lo que verdaderamente interesa este tipo de vegetación.


Plantar especies que se mantengan verdes durante todo el año, es decir, plantas de follaje perenne.


Trasplante: si el trasplante se realiza durante luna llena, la vegetación tenderá a crecer rápido y a producir, como no, un mayor volumen de hojas.


Propagación vegetativa: si usas estacas para la propagación vegetativa, te recomendamos que no las cortes en esta fase lunar. ¿Por qué? Porque al tratarse de un periodo de gran disponibilidad acuosa, las hormonas fundamentales para el enraizamiento y que se encuentran incluidas en el agua estarán muy diluidas. Por tanto, la emisión de las raíces no se estimulará correctamente. Además, los líquidos saldrán y tu cosecha podría deshidratarse.


Cuarto menguante, la fase de menos actividad


Cuarto menguante es la fase lunar “contraria” al cuarto creciente. Durante estos días, la Luna empieza a disminuir su visibilidad (recordarás que en luna creciente el efecto era el opuesto).


Esta etapa se produce antes de luna nueva y después de luna llena. La apariencia del satélite es de un semicírculo decreciente.


Dura aproximadamente 13 días y es posible observarla durante las horas de la mañana, ya que alcanza el cenit a las 6 de la madrugada. El ocaso es a las 12 del mediodía.


La influencia de la luna menguante en el cultivo


El cuarto menguante es sinónimo de menos actividad. La luz lunar va disminuyendo a medida que pasan los días, la savia de las plantas comienza a desplazarse hacia las raíces para finalmente concentrarse en ellas.


¿El resultado?


Un crecimiento lento del follaje y un aumento en el desarrollo de la parte inferior de la vegetación.


La luna menguante es, junto con el cuarto creciente, el periodo ideal para la adaptación de las especies al medio.


La disminución de la luz de la Luna, los movimientos inferiores de la savia y el lento crecimiento del follaje hacen que durante esta etapa los mejores trabajos de jardinería (o al menos los más recomendados) sean los siguientes:


Sembrar hortalizas de raíz como por ejemplo el nabo o la zanahoria. Recuerda, la savia de las plantas se concentra en sus raíces.


Eliminar las hojas marchitas


Regar por abajo las plantas con flor y pulverizar aquellas que tengan un follaje verde (perenne).


Es la fase lunar perfecta para llevar a cabo trasplantes, pues la cosecha no sufrirá demasiado.


Abonar el suelo de la plantación.


Plantar árboles de hoja larga.


Resumen: fases lunares y agricultura


Quizás, y solo quizás, todo lo que hemos aconsejado anteriormente sea demasiada información para procesar en tan poco tiempo.


Por ello, a continuación, te dejamos un cuadro resumen que recoge todas las tareas de agricultura recomendadas para cada una de las fases lunares.


Luna nueva    Aporques, abonar, eliminar malas hierbas, eliminar hojas marchitas, sembrar prados y césped
Cuarto creciente    Podar árboles enfermos y frutales, cultivar terrenos arenosos, sembrar flores y hortalizas de hoja, realizar injertos y evitar regar plantas de flor.
Luna llena    Podar, plantar especies perennes, transplantar, propagación vegetativa.
Cuarto menguante    Sembrar hortalizas de raíz, eliminar hojas marchitas, regar plantas de flor, abonar, plantar árboles de hoja larga.





Fuentes:
y

Manos de Tierra


viernes, 29 de mayo de 2020

Cómo Cultivar Apio Orgánico en Casa








      El apio es una hortaliza que puede durar mucho tiempo en nuestro huerto y lo podemos disfrutar fresco y crujiente todo el año.  Esta verdura de origen mediterráneo, es muy conocida por su baja cantidad de calorías, su ayuda en la reducción de peso corporal y niveles de colesterol. Además, contiene vitamina A y K, potasio y antioxidantes. Aprende cómo cultivar apio, sus cuidados, propiedades y algunas recetas para preparar tu cosecha.

      Durante siglos, el apio se ha utilizado en sopas, guisados y ensaladas. En la actualidad, el constante uso de químicos en las hortalizas es un peligro para nuestra salud. El apio es una de las principales hortalizas en contener residuos de pesticidas. Esta es solamente una razón por la cual debemos comer apio orgánico y la mejor manera de hacerlo, es cultivarlo en casa.

Variedades

      El apio, al igual que todas las hortalizas, tiene diversas variedades que no son muy comunes en los mercados. Existen dos tipos de apio que se consumen: el apio y apio de raíz.

– Apio (Apium graveolens) es el más común. Sus tallos son generalmente gruesos (1-4cm de ancho), tiernos y jugosos.

– Raíz de apio o apio-nabo (Apium rapaceum) es utilizado principalmente en Europa. Se consume su raíz, que es gruesa, esférica y de color café claro. Su textura es crujiente y su sabor es parecido a la nuez. Los tallos son delgados y de color verde oscuro.

Siembra y trasplante

      El apio es fácil de cultivar, necesita un suelo bien nutrido y húmedo. Puede crecer en media sombra y puede llegar a tolerar mucha sombra (por lo menos 4 horas de luz). La semilla de apio es redonda y muy pequeña (1mm), su color es café oscuro.

      La siembra del apio se realiza en semilleros para posteriormente trasplantarlo. La mezcla debe tener un buen drenaje y materia orgánica, de preferencia utilizar tierra negra, fibra de coco y composta. Si la mezcla tiene partículas muy grandes, puede afectar la germinación y crecimiento de nuestras plántulas. La profundidad de siembra es muy pequeña (0.3-0.5cm) por el tamaño de la semilla. Coloque dos o tres semillas por espacio y cubra con suelo. Riegue cuidadosamente después de sembrar, un chorro de agua o gotas demasiado grandes pueden sacar las semillas del contenedor. Una opción es cubrir el semillero con una capa de periódico y regar por encima.

      Las semillas germinarán entre una y dos semanas después de la siembra, su desarrollo es lento. No permitas que el sustrato pierda la humedad, ya que puede afectar el desarrollo de las plántulas. Estas estarán listas para el trasplante cuando aparezca el segundo par de hojas verdaderas.

      Antes de realizar el trasplante debemos de tener lista la cama de cultivo y contenedores con un suelo con composta y con buen drenaje. Si las plantas crecerán en contenedores, debe tomar en cuenta que necesitan una profundidad mínima de 30cm. La distancia entre planta es de 15cm  y podemos acomodarlos con el método de siembra cercana o en hileras.

      Al momento del trasplante debemos regar bien nuestras plántulas y procurar no lastimar las raíces. Si observamos que están muy enroscadas, podemos cortarlas un poco para fomentar su crecimiento. Cuando coloque las plántulas en el suelo, asegúrese de que cubra hasta las primeras hojas y presione ligeramente para darle soporte. Riegue después del trasplante, procure no mojar las hojas.






Cuidados y Consejos

      Por su alto contenido en agua, el apio necesita mantener su humedad para tener un buen desarrollo. Dependiendo de la temperatura será la frecuencia de los riegos, aproximadamente cada 2 días. Si son muy calurosos, cada día, de preferencia durante la mañana y sin mojar las hojas.  Los tallos de apio comenzaran a doblarse cuando el suelo esté seco, debemos evitarlo.

      Colocar mulch o cobertura vegetal alrededor de la planta, de esta manera la humedad se mantendrá en el suelo.

      Mantener el suelo libre de malezas, esto evitará la competencia entre plantas y posible hábitat para plagas.

      Eliminar las hojas viejas, esto fomentará el crecimiento.

      El apio se puede asociar con poro, jitomate, frijol de mata y col.

      Lleva una rotación de cultivos. No siembres apio en donde antes había cilantro, perejil, zanahoria, hinojo o eneldo. Así evitarás plagas, enfermedades y pérdida de nutrientes en el suelo.

      Si las plantas tienen un crecimiento lento, aplique un té de composta o más composta alrededor de ellas.

      Cuando el suelo alrededor de la planta forma una costra, debe romperla con cuidado y regar después. Esto fomentará el crecimiento de las plantas.

Plagas y enfermedades

      Mantener el huerto libre de maleza ayuda a disminuir la incidencia de plagas ya que se destruye su hábitat. Si observa hojas enfermas o afectadas deberá eliminarlas inmediatamente para evitar una propagación de enfermedades.

– Mosquita: es un insecto de aproximadamente 5mm color verde o negro con amarillo. Los adultos depositan huevecillos en la corona de la planta y cuando eclosionan las larvas, se alimentan de las raíces. Son comunes en la zanahoria y apio. La consecuencia, es la pudrición de la raíz y muerte de la planta.

– Gusano gris es otra plaga que destruye los tallos y hojas de la planta, puede controlarse quitándolos con la mano o aplicando Bt (Bacillus Thuringiensis). Este remedio es inofensivo para los seres humanos y animales, pero sí puede llegar a afectar a los insectos benéficos.

– Mosca del apio (Phyllophylla heraclei) la larva forma galerías en las hojas. Para eliminarla debe aplastar la larva con las manos para evitar que siga creciendo.

– Pulgones pueden generar enfermedades en la planta, se encuentran en el punto de crecimiento de la planta. Las hojas comenzarán a enroscarse. Para controlar, lave las hojas con un chorro de agua fría, frote cuidadosamente las hojas para no lastimar la planta. Otra opción es rociar agua con jabón biodegradable en las hojas. Por otro lado, podemos utilizar insectos benéficos como la catarina que puede llegar a devorar más de 20 pulgones por día.

– Caracoles y babosas aparecen usualmente por exceso de humedad, se esconden cerca del tallo o en el punto de crecimiento. La manera más eficaz es retirarlos con la mano pero existen muchas otras maneras. Para conocer más sobre el control de babosas y caracoles; 12 maneras para mantener tu huerto libre de babosas y caracoles.

Cosecha y almacenamiento

      Podemos mantener la producción de nuestras plantas por mucho tiempo cuando cosechamos las hojas externas. Las plantas estarán listas para la cosecha cuando tengan aproximadamente unos 20cm de alto, sin embargo podemos comenzar a cosechar cuando tengan unos 10 de tallos. Solamente cosechar entre 1 y 2 tallos para que nuestra planta continúe desarrollándose. Cuando nuestras plantas llegan a su etapa madura podemos cosechar entre 3-5 tallos por semana.

      Después de la cosecha, debe lavar los tallos y escurrirlos. Almacene en el refrigerador en una bolsa para que mantenga la humedad. Sus características se pueden mantener durante una o dos semanas máximo en el refrigerador. También puede congelarse para utilizarlo en sopas o consomés.

Cultivando mis futuras semillas

      El apio necesita dos años para producir semilla y por lo menos 10 plantas para obtener una buena genética.  Cuando llega la etapa de reproducción, el apio genera un tallo alto del cual produce unas flores blancas. Las semillas de apio son extremadamente pequeñas, por lo que debemos tener mucho cuidado al momento de cosecharlas. Cubra la planta con una bolsa de papel y corte el tallo desde la base cuando tres cuartas partes de la planta estén secas. Cuelgue boca abajo en un lugar fresco y sin luz directa. Separe y limpie las semillas para después almacenarlas en un frasco hermético. Etiquetar el frasco con el nombre de la semilla, variedad y año.

      Las semillas de apio son utilizadas como condimento para sopas, salsas y otros guisados. Por otro lado, las semillas tienen diversas propiedades, contienen flavonoides que previenen el cáncer, tienen efecto antiinflamatorio y contribuyen a la relajación muscular.

Propiedades del Apio

El apio es una hortaliza que aporta vitaminas A, B1, B2, B6, B9, C y E.  Minerales como potasio y sodio, que nos sirven para el funcionamiento del sistema nervioso y muscular. También es un diurético, por su alto contenido en agua y tiene características antioxidantes, anticancerígenas y antibacterianas.





Fuente:






jueves, 28 de mayo de 2020

Cultivar albahaca






      La albahaca es una planta de intenso aroma y color que no solo alegra la vista de cualquier cultivo sino que además nos ofrece numerosos beneficios a la hora de realzar el sabor de los platos, de proporcionarnos salud y también de proteger otras plantas de nuestro cultivo.


      La albahaca es una planta de cultivo anual y pertenece a la familia de las labiadas. Procede de la India y sin duda combina bien con multitud de alimentos como el tomate y otras plantas aromáticas como el orégano, el ajo o las cebollas.

Condiciones del cultivo de la albahaca

Temperatura:  La albahaca es amiga de los ambientes cálidos y no soporta el frío extremo ni las heladas. La temperatura ideal es entre 15º y 25º, y el frío a partir de los -2º detiene su desarrollo.

Sustrato:  Requiere un suelo fértil, profundo y aireado.

Luz:  Sobrevive bien a plena luz pero también tolera bien la semi-sobra.

Riego:  La cantidad de riego ha de ser moderada. Necesita suelos húmedos pero no encharcados, ya que sus raíces no soportan los suelos con exceso de humedad.

Cómo sembrar albahaca

Mejor en semilleros:  La albahaca se siembra preferiblemente en semilleros, aunque también podemos hacerlo directamente en la tierra o maceta del huerto urbano, enterrando sus semillas a unos 2 cm de profundidad.


Mejor en primavera:  La época más indicada es entre febrero y abril.

Mejor en tierra húmeda:  La forma ideal de sembrar albahaca es mantenerla en semilleros a unos 20º y humedecer ligeramente la tierra con un pulverizador todos los días hasta que germinen.


Mejor con luz:  Cuando germinen, al cabo de 15 días más o menos, conviene proporcionarles mayor cantidad de luz.


Mejor entre otras plantas:  Podemos sembrarlas solas en macetas o entre otras plantas. Su proximidad nos ayudará a mantener alejados insectos y plagas. Sobre todo favorece a los tomates, ya que los protege de ataques de parásitos y aumenta su sabor.



Cómo cuidar la albahaca

La albahaca requiere algunos cuidados imprescindibles al igual que la mayoría de las plantas, es decir, tierra fértil, riego adecuado y luz.


El mayor cuidado hemos de tenerlo a la hora de protegerlas del frío y las heladas.


El exceso de agua también puede suponer un problema, por lo que conviene mantener la tierra húmeda pero no encharcada. Lo mejor es procurarle un buen drenaje.


Es mejor colocar la albahaca en lugares resguardados del viento, pues cuando es intenso rompe sus ramas con facilidad.


Conviene podarlas cada dos semanas para asegurarnos una planta fuerte y abundante en su follaje.


La albahaca no suele ser víctima de insectos o plagas. La de mayor riesgo es la de caracoles. En cualquier caso nuestro consejo es que si se ve afectada por algún problema, no recurras a productos químicos industriales que envenenan el suelo y tus platos. Existen numerosas alternativas ecológicas que puedes utilizar con gran eficacia. Visita nuestra sección plagas.


Es preferible regar directamente sobre la tierra sin mojar las hojas.

Cómo recolectar la albahaca


Antes de la floración:  Aunque sus hojas frescas se pueden recolectar durante todo el año, el momento en que ofrece mayores beneficios y propiedades terapéuticas es justo antes de la floración, que se produce entre junio y septiembre. Cuando queremos secarla o congelarla para utilizarla fresca, este es mejor momento de hacer la recolección.


Cortar las flores:  Si queremos que crezca más fuerte, conviene cortar las flores, a menos que queramos recolectar las semillas.

Por encima de la yema:  La mejor forma de recolectarla es cortando con unas tijeras por encima de la yema.

Cómo conservar la albahaca


Aunque podemos utilizar las hojas podadas a lo largo del año, el mejor momento para recolectarla y conservarla es, como hemos visto, justo antes de la floración. Una vez recolectada, podemos usarla:

Fresca:  La mejor forma de conservarla para ser utilizada fresca es congelarla. Para ello, haremos pequeños montoncitos prensados y los meteremos al congelador.


Seca:  Una vez recolectada, es aconsejable colgarla boca abajo en un lugar fresco y a la sobra. Cuando se haya secado, se pasa por un molinillo y se guarda en un recipiente de vidrio.

Por qué cultivar albahaca


La albahaca tiene numerosas cualidades que la hacen muy atractiva para ser cultivada. No obstante, recuerda que la moderación en el uso de cualquier planta es esencial para no producir desequilibrios químicos en el organismo.


Sedante:  Es una planta sedante que, consumida por la noche, ayuda a disfrutar de placenteros sueños.


Anticatarros:  Es antiséptica y antiinflamatoria, por lo que resulta una buena aliada para combatir estados de gripe, catarros, etc.


Reguladora:  Regula el sistema nervioso y se recomienda en casos de estrés.


Analgésica:  Es un buen analgésico natural y por eso conviene tomarla cuando se sufren dolores de cualquier índole, sobre todo en cuadros febriles o de debilidad general.


Digestiva:  Es una planta muy digestiva que ayuda a corregir los trastornos gastrointestinales.


Contra insectos:  El aceite esencial de albahaca es muy bueno para repeler insectos, pero debemos usarlo con mucha precaución, pues es muy fuerte y algo tóxico.


Usos culinarios:  Sus muchas aplicaciones en la cocina la convierten en una de las plantas aromáticas imprescindibles en la despensa, ya que combina bien con ensaladas, sopas y todo tipo de guisos y salsas.


Protectora del cultivo:  La albahaca es, además, una gran aliada del resto de plantas de nuestro huerto ecológico, pues ahuyenta insectos, previene la aparición de plagas y estimula el desarrollo y la inmunidad de las plantas que crecen a su alrededor.

Unos cuidados mínimos te proporcionarán numerosas utilidades en la cocina y en el botiquín natural, gracias a esta planta de verde intenso y alegre olor. Recuerda que los mayores beneficios y la mejor concentración de principios activos se produce con la recolección previa a la floración. Comenta con nosotras tus experiencias al cultivar albahaca, sus usos y aplicaciones o cualquier comentario que quieras compartir. ¡Buen provecho!







miércoles, 27 de mayo de 2020

10 plantas que pueden ser cultivadas en agua







Si quieres cultivar algunos productos en tu propia casa, pero quieres experimentar o no te sientes con ánimo o ganas de hacerlo en tierra, una alternativa sencilla y que, como la otra, dará frutos, son los cultivos en agua. Lechuga, apio o albahaca son solo algunos de los productos que podrás obtener si apuestas por esta técnica. ¿Quieres saber cómo hacerlo y qué frutas, verduras y plantas aromáticas son más adecuadas para crecer en un medio acuoso?


Recomendaciones básicas para producir tus frutas y verduras en agua.


Optar por un huerto casero en agua tendrá sus ventajas: adiós a regar, adiós a preocuparte porque la tierra tenga suficientes nutrientes, adiós a limpiar malas hierbas… sin embargo, tendrá también su parte de esfuerzo y sus necesidades para que los cultivos salgan adelante.


Entre ellas, por ejemplo, se encuentra el tipo de agua que empleas. Si optas por una con alto contenido en cloro, mala elección. No es fácil, pero aquellas que provienen de una fuente natural serán las más adecuadas para decantarse por esta vía y para que prospere como esperas.


Otro asunto a tener en cuenta será cambiar el agua con cierta periodicidad, aproximadamente cada semana. Esta necesidad irá declinando conforme prosperen los cultivos.


Pero, ¿y dónde exactamente se cultiva? Pues básicamente en los recipientes que habilites para ello. Las botellas o las garrafas usadas pueden ser una buena alternativa. De hecho, la estrechez de su apertura puede ayudar a que el cultivo se mantenga más firme. Sin embargo, es importante que haya cierto margen para que la especie pueda respirar. 

También en lo que afecta al recipiente, es importante optar por uno de color oscuro, puesto que de esta forma las raíces lo tendrán más fácil para prosperar.


Si te animas a probar esta técnica, también tendrás que tener en cuenta que las hojas no soportan bien en este medio, por lo que procura que no entren en contacto con el agua. Con esto, luz y paciencia, empezarás a ver resultados.


¿Qué frutas, verduras y aromáticas son aptas para el cultivo hidropónico?


A todo lo anterior tienes que sumar otro punto. No todas las plantas crecen igual en el agua. Aunque el abanico con las que podrás probar es amplio, tenlo en cuenta ya que aquellas especies que partan de semillas pueden ponerlo un poco más difícil. Sin embargo, nada es imposible, por lo que si optas por este tipo de plantas inicia su cultivo en tierra para, posteriormente, trasladar el plantón al agua. No te desanimes si en algún intento el cultivo se viene abajo, puesto que es algo que ocurre con cierta frecuencia.

Sin embargo, si prefieres asegurar, a continuación, puedes consultar un listado de productos que podrás cultivar en agua o trasladar a la misma, sin grandes complicaciones:



Si quieres cultivar algunos productos en tu propia casa, pero quieres experimentar o no te sientes con ánimo o ganas de hacerlo en tierra, una alternativa sencilla y que, como la otra, dará frutos, son los cultivos en agua. Lechuga, apio o albahaca son solo algunos de los productos que podrás obtener si apuestas por esta técnica. ¿Quieres saber cómo hacerlo y qué frutas, verduras y plantas aromáticas son más adecuadas para crecer en un medio acuoso? Te lo contamos.


Recomendaciones básicas para producir tus frutas y verduras en agua.


Optar por un huerto casero en agua tendrá sus ventajas: adiós a regar, adiós a preocuparte porque la tierra tenga suficientes nutrientes, adiós a limpiar malas hierbas… sin embargo, tendrá también su parte de esfuerzo y sus necesidades para que los cultivos salgan adelante.


Entre ellas, por ejemplo, se encuentra el tipo de agua que empleas. Si optas por una con alto contenido en cloro, mala elección. No es fácil, pero aquellas que provienen de una fuente natural serán las más adecuadas para decantarse por esta vía y para que prospere como esperas.


Otro asunto a tener en cuenta será cambiar el agua con cierta periodicidad, aproximadamente cada semana. Esta necesidad irá declinando conforme prosperen los cultivos.


Pero, ¿y dónde exactamente se cultiva? Pues básicamente en los recipientes que habilites para ello. Las botellas o las garrafas usadas pueden ser una buena alternativa. De hecho, la estrechez de su apertura puede ayudar a que el cultivo se mantenga más firme. Sin embargo, es importante que haya cierto margen para que la especie pueda respirar. También en lo que afecta al recipiente, es importante optar por uno de color oscuro, puesto que de esta forma las raíces lo tendrán más fácil para prosperar.

Si te animas a probar esta técnica, también tendrás que tener en cuenta que las hojas no soportan bien en este medio, por lo que procura que no entren en contacto con el agua. Con esto, luz y paciencia, empezarás a ver resultados.


¿Qué frutas, verduras y aromáticas son aptas para el cultivo hidropónico?


A todo lo anterior tienes que sumar otro punto. No todas las plantas crecen igual en el agua. Aunque el abanico con las que podrás probar es amplio, tenlo en cuenta ya que aquellas especies que partan de semillas pueden ponerlo un poco más difícil. Sin embargo, nada es imposible, por lo que si optas por este tipo de plantas inicia su cultivo en tierra para, posteriormente, trasladar el plantón al agua. No te desanimes si en algún intento el cultivo se viene abajo, puesto que es algo que ocurre con cierta frecuencia.


Sin embargo, si prefieres asegurar, a continuación puedes consultar un listado de productos que podrás cultivar en agua o trasladar a la misma, sin grandes complicaciones:


  1. Albahaca: Tendrás que transferirla al agua antes de que empiece a florecer. Asegúrate de que cuenta con luz suficiente y da un margen de tiempo antes de disfrutar de tu propia albahaca.
  2. Apio: Con tanto sabor como el que podrías cultivar en tierra, si haces crecer tus propios apios en agua te ahorraras toda la tierra que suele aferrarse a la base de este alimento.
  3. Espinacas: Todo lo que tendrás que hacer para producir tus propias espinacas en tu huerto casero en agua será replicar el sistema que hay que seguir para la lechuga.
  4. Lechugas: Este es uno de los productos más adecuados para cultivos hidropónicos, por lo que no dudes en poner las semillas en tazas para, cuando crezcan un poco, pasarlas a un recipiente con agua de mayor tamaño.
  5. Melisa: Por su aroma y múltiples usos, por ejemplo para infusiones, la melisa puede ser una buena opción. En este caso presta atención a que los recipientes en los que esté creciendo estén en una zona cálida y con alta exposición a la luz del sol.
  6. Menta: Sea cual sea la variedad que elijas, todo lo que necesitarás será introducir varias ramas en los recipientes que habilites para ello y esperar a que crezcan.
  7. Orégano: Otro clásico de la cocina que resultará sencillo cultivar en agua. Introduce en ella tantos plantones como quieras cultivar y conforme vayan creciendo, corta sus hojas y utilízalas. Cógelas sin miedo, puesto que la acción favorecerá el crecimiento.
  8. Pimientos: Introduce cada semilla en una taza y, cuando crezca, transfiere el plantón al recipiente con agua en el que quieras que siga progresando.
  9. Salvia: Preferiblemente en primavera, coge unas ramas e introduce las raíces en el agua hasta que crezca. La luz constante sobre este cultivo será imprescindible para que prospere.
  10. Tomate: Sigue la misma técnica que con los pimientos y disfruta de tu cultivo casero de tomates.

Estas son solo algunas opciones a las que puedes sumar otras posibilidades, como plantas ornamentales, si es lo que buscas. En todo caso, si le das una oportunidad a tu huerto hidropónico casero, no olvides cambiar el agua cada semana, especialmente al principio de los cultivos, y no dudes en probar para disfrutar de tus propios alimentos frescos y naturales.

Fuente:


martes, 26 de mayo de 2020

Hidroponía: Cultivos sin Suelo








¿Qué es la hidroponía? 

La hidroponía se deriva del griego hydro (agua) y ponos (labor de trabajo), lo cual significa trabajo en agua. Por lo tanto, la hidroponía es un sistema de producción en el cual las raíces de las plantas no se encuentran establecidas en el suelo, sino en un sustrato o en la misma solución nutritiva utilizada. En la solución nutritiva, como su nombre dice, se encuentran disueltos los elementos necesarios para el crecimiento de la planta.

Historia de la hidroponía

La hidroponía, se ha desarrollado con una mayor velocidad a partir de experimentos para determinar los elementos que intervienen en el crecimiento de las plantas. Los primeros trabajos formales sobre este sistema de producción comenzaron en fechas cercanas al año 1600. No obstante, el crecimiento de las plantas sin suelo es conocido desde la antigua babilonia, en los famosos jardines colgantes, los cuales se alimentaban del agua que corría por medio de canales. Asimismo, hace más de 1000 años ya se practicaba la hidroponía en China, India y Egipto (orillas del rio Nilo), misma que se realizaba mediante esquemas rústicos. Figura 1. Cultivo de fresa en un sistema hidropónico re-circulante. Foto: Intagri. En México, los orígenes de la hidroponía son los jardines flotantes de los aztecas, llamados chinampas. Las chinampas eran construidas con cañas y bejucos que flotaban en el lago Tenochtitlán (México), además de ser rellenadas con lodo extraído del mismo. Posteriormente en 1860 los alemanes Sachs y Knop fueron los primeros en hacer crecer las plantas en una solución nutritiva, llamándolo al proceso nutricultura. En 1938 W.F. Gericke, profesor de la Universidad de California, logró establecer con éxito unidades de cultivo sin tierra de manera comercial, bautizando a este sistema productivo como hidroponía y es considerado el padre de esta moderna técnica de cultivo. Posteriormente la hidroponía comercial se extiende a través del mundo en la década de los 50´s. 

Perspectivas y futuro de la hidroponía

La hidroponía, ha sido muy usada para la investigación en el campo de la nutrición mineral de las plantas, además de ser hoy en día el método de producción hortícola más intensivo. Generalmente este sistema de producción es de alta tecnología, con una fuerte inversión de capital, por lo cual es aplicada exitosamente en países desarrollados. Entre los sistemas existentes que destacan en la hidroponía están los sistemas de recirculación NFT (Técnica de la Película de Nutriente) y NGS (Nuevo Sistema de Crecimiento) y los sistemas donde el medio de cultivo es un sustrato. Los cultivos hidropónicos más rentables bajo estos sistemas hidropónicos son tomate, pepino, pimiento, lechuga, fresa y flores de corte.

Métodos hidropónicos

El cultivo en agua por definición es el auténtico cultivo hidropónico, aunque bajo el concepto descrito para hidroponía se contemplan otros sistemas. De acuerdo a lo anterior, dependiendo del medio utilizado para el desarrollo de las raíces, los sistemas de cultivo sin suelo se pueden clasificar en tres grupos: 1) cultivos en agua (con solución nutritiva); 2) cultivos en aire (aeropónicos) y 3) cultivos en sustrato con solución nutritiva

Sistemas de producción en solución nutritiva

En este sistema se sumerge el sistema radical de las plantas en una solución nutritiva, la cual contiene los elementos nutritivos necesarios para su crecimiento. Dentro de los cultivos en solución nutritiva, se tienen distintos sistemas como se describen a continuación: 

-Sistema NFT. Esta técnica consiste en crear una película re-circulante de solución nutritiva dentro de tubos de PVC, lo cuales en sus extremos tienen tapas con pequeñas conexiones al final y al inicio para hacer recorrer el agua en todo el conjunto de tuberías que componen al sistema mediante una bomba, que se encuentra en el deposito donde se almacena la solución nutritiva. Los tubos de PVC tienen orificios en la parte superior, donde se colocan las plantas en cilindros de foami agrícola para NFT de tal manera que las raíces están en contacto con la película re-circulante de la solución nutritiva.

-Raíz flotante. Este método utiliza un medio líquido para el crecimiento de los cultivos. En este sistema las raíces flotan dentro una solución nutritiva, pero las plantas están sostenidas sobre una lámina ligera (la cual generalmente es de unicel), que se sostiene sobre la superficie del medio líquido.


-Sistema NGS. En este sistema las raíces se desarrollan en una solución nutritiva re-circulante, distribuyendo agua, nutrientes y oxígeno de manera eficiente. Dicho sistema cuenta con distintas capas de polietileno en su interior, dispuestas de manera tal que la solución se va distribuyendo en ellas en forma de cascada. Dentro de estas mismas capas, las raíces van explorando sin restricción alguna hasta un agujero que les permite descender a las capas inferiores de la bolsa de polietileno, esto permite que el sistema se adapte a distintos cultivos.

Sistemas de producción expuestos al aire 

-Cultivos aeropónicos. Este sistema consiste en colocar un cilindro de PVC u otros materiales en posición vertical, con perforaciones en las paredes laterales por donde se introducen las plantas al momento de realizar el transplante. Las raíces crecen en la oscuridad y pasan la mayor parte del tiempo expuestas al aire. Por el interior del cilindro, una tubería distribuye de manera periódica la solución nutritiva a las raíces mediante pulverización a mediana o baja presión. Las plantas crecen bien en aeroponía debido a la excelente aireación de las raíces, dado que la concentración de oxígeno en el aire es 20 veces más elevada en relación a la concentración que existe disuelto en el agua.

Sistemas de producción en sustrato

El sustrato es un material sólido (natural o de síntesis) distinto del suelo que, colocado en un contenedor o bolsa, en forma pura o mezcla, permite el desarrollo del sistema radical, el crecimiento del cultivo y pueden intervenir o no en la nutrición de la planta. El sustrato brinda sostén y anclaje a la planta, además de mantener la humedad, drenaje, aireación y facilidad en la absorción de nutrientes para que la planta no tenga ningún problema en su desarrollo. -Sustratos más comunes en horticultura y sus características. Los sustratos que más comúnmente se utilizan en los sistemas de cultivo sin suelo son los siguientes: arena, perlita, lana de roca, turbas, fibra de coco y tezontle.



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Fuentes:


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