Adelantábamos que con este método vamos a conseguir consumir
la cebolla de forma diferente y bajo un nuevo concepto: recolectaremos sólo
sus hojas. Una nueva forma de degustar el sabor de la cebolla sin consumir sus
bulbos. Por lo tanto, ya sabemos que el objetivo no es cultivarla de forma
tradicional para obtener sus bulbos, sino todo lo contrario. Por otra parte,
nos permitirá recuperar aquellas viejas cebollas que han empezado a brotar en
el verdulero y ya no son las adecuadas para su consumo tradicional.
En cuanto a en qué fechas se pueden plantar las
cebollas en este tipo de cultivo la respuesta es muy sencilla: todo el año.
Recordemos que de ella vamos a recolectar sus hojas por lo tanto no debemos de
preocuparnos de épocas del año, si son variedades de ciclo corto, largo o
medio, etc. Lo iniciamos simplemente cuando lo deseemos.
¿Cómo recolectar el cultivo de cebollas en la cocina?
Al desarrollar sus nuevas hojas muy tiernas se pueden ir
recolectando de forma periódica, exactamente cada vez que las necesitemos
utilizar.
La recolección se realiza con unas tijeras cortando los
extremos de las hojas y trocearlas muy finas para su uso en la elaboración
de diferentes platos. Su sabor suave con gusto a cebolla nos permite
utilizarlas sin recurrir a los tradicionales bulbos.
Estas hojas troceadas se cocinan de igual forma que su bulbo,
pero en menor tiempo y cantidad. Son ideales para dar un toque de cebolla a
la tradicional tortilla de patata con cebolla, a la pizza que deseemos aportar
este ingrediente e incluso a ensaladas en las que además cambia el aspecto de
la misma. Su forma de troceado irá en el gusto particular de cada uno y como
desee que intervenga en el plato elaborado ya que todos conocen e identifican
la cebolla en una ensalada… pero ¡nunca de color verde!
Fuente: El Huerto Urbano










