jueves, 21 de mayo de 2020

Cómo cultivar melones y sandías en huertos urbanos


La mayoría de los melones necesitan un suelo rico en nutrientes, mucho sol, y por lo menos 3 a 4 meses de clima cálido. Pueden ocupar muchísimo espacio, por eso es recomendable plantarlos en vertical (entutoriarlos) para aquellos de vosotros que tengáis un espacio limitado o cultivéis en macetas.
Podéis utilizar medias viejas que tengáis en casa para aguantar el peso del fruto.
CONSEJO: Para el cultivo es maceta los litros de sustrato necesarios son 30, pero nosotros recomendamos utilizar una maceta más grande para poder plantar flores alrededor y atraer polinizadores.

Variedades que podemos cultivar

Melón francés: Tiene un aire a la calabaza. Se caracteriza por su red de “venas” superficiales en su corteza y por su pulpa, que puede variar de un color salmón a verde, aunque los que se cultivan por aquí tienen la pulpa de color naranja.
Melón piel de sapo: Sus frutos son grandes y ovalados, tienen una corteza suave que puede ser lisa o arrugada de color verde con manchas oscuras.
Sandías: Están bajo una clasificación botánica diferente, Citrullus lanatus, pero se desarrollan en las mismas condiciones que los melones. Aquí podemos encontrar dos variedades muy famosas, sandía sugar baby y Crimson sweet (sus nombres en inglés ya lo dicen todo).

Plantación

Los melones necesitan un lugar soleado posible con una buena circulación de aire, esto ayudará a que se sequen rápidamente después de la lluvias, evitando enfermedades. Las raíces de los melones suelen extenderse entre 2 y 25 centímetros dentro de la tierra, pero algunas variedades pueden alcanzar una profundidad de 4 o 5 metros. Precisaremos de un suelo suelto y con buen drenaje.
Un punto importante para el cultivo de melones y sandías es que el suelo no este frío, esto puede dañar a las plántulas. Lo ideal es plantar sus semillas en semilleros de turba para evitar este problema. La plántula deberá trasplantarse a las 2 o 3 semanas de haberse plantado la semilla, si las plántulas crecen demasiado tendrán problemas para establecer raíces. Siembra varias semillas en cada semillero de turba, y colócalo en una ventana orientada al sur o en un lugar soleado. Unos días antes de trasplantar, conviene aclimatar las plantas poniéndolas al aire libre en una zona soleada durante el día.
Para sembrar directamente en nuestro huerto urbano o jardín deberemos esperar 2 semanas después de la última helada. Recomendamos sembrar unas seis semillas por caballón, así evitaremos que las plantas compitan en nutrientes durante su desarrollo.
En climas fríos, es necesario colocar un plástico negro o un acolchado de papel un par de semanas antes de sembrar o trasplantar, para calentar el suelo y mantener el calor una vez que las plantas están en el suelo.

Pautas de crecimiento

En el caso que no hayas utilizado un acolchado de papel, aplica un acolchado orgánico, ya que esta cobertura nos ayudará a suprimir las malezas y mantendrá las frutas limpias y libres de enfermedades. Regar generosamente, sobre todo después del trasplante y cuando los frutos se desarrollen.
Las flores masculinas serán las primeras en aparecer en las juntas de las hojas, en el tallo principal y en los grandes brotes laterales. Una semana después aparecerán las flores femeninas, a pesar de las muchas flores femeninas, cada mata producirá sólo tres o cuatro melones. La mayoría de los melones jóvenes crecerán hasta el tamaño de un huevo, en este punto será necesario abonar de nuevo para que los frutos puedan desarrollarse sin problemas.
Las matas de melones y sandías pueden parecer muy robustas, pero en realidad son muy delicadas, manejadlas con sumo cuidado.
En las zonas más frías recomendamos quitar las flores y las frutas más pequeñas de las matas después de mediados del verano, ya que no tendrán tiempo para madurar antes de las heladas, malgastando energía y recursos que pueden ser aprovechados por los frutos que se encuentran madurando.

Problemas

Los escarabajos rayados del pepino pueden ser plagas serias, tienden a ser más destructivos con las plantas de siembra directa que con los trasplantes. Su presencia es mayor durante la época de floración de las plantas.
Rociar las plantas jóvenes con arcilla de caolín puede disuadir a los escarabajos de alimentarse de la planta. Como última alternativa podemos recolectarlos con una aspiradora de mano.
Otros indeseados que podemos encontrar entre nuestras sandías y melones son los pulgones del melón, para combatirlos de forma ecológica y respetando al medio ambiente podemos utilizar jabón potásico, o bien torta de semillas de neem.
Los mohos son comunes en tiempos de lluvia. El mildiu produce manchas amarillas en la superficie de las hojas, con áreas de color púrpura en el envés. Para evitar el mildiu usaremos propoleo, harina de ortiga o torta de semillas de neem.
El oídio aparece en las hojas y tallos en forma de manchas blancas polvorientas. Este afecta a la dulzura de los melones, porque el hongo desvia el azúcar de la mata para impulsar su propio crecimiento. Es conveniente cortar y destruir todas las ramas afectadas y aplicar propoleo o torta de semillas de neem.
Ciertas bacterias producen flacidez en hojas y tallos, segregando una sustancia blanca y pegajosa cuando se corta. En este caso lo mejor es deshacerse de las plantas infectadas. Esta marchitez causada por bacterias esta intimamente relacionada con los escarabajos del pepino y los pulgones, si mantenemos a estos dos a raya las posibilidades de que nos afecten estas bacterias es menor.

Cosecha

Cuando recolectemos las sandías y los melones, el tallo del fruto a la mata debe romperse limpiamente, sin ejercer ninguna presión, con tan sólo recoger el fruto debería ser suficiente. A menudo se puede juzgar la madurez de los melones y melones por el olor solamente.
Un truco para determinar la madurez de una sandía es golpeándola, si obtenemos un ruido sordo es que la sandía está madura, de lo contrario es que todavía le queda un poco.
Otro truco consiste en observar el rizo que une la sandía a la planta, cuando este se vuelve marrón significa que ya está lista para ser recogida.
El último truco consiste en mirar la superficie inferior de la sandía, la que está en contacto con el suelo. Si se ha pasado de un color pajizo claro a dorado, naranja o amarilla, está madura para la cosecha.


Fuente:

miércoles, 20 de mayo de 2020

Cómo cultivar espinacas en maceta


La espinaca, Spinacea oleracea L., es una planta originaria de Asia que pertenece a la familia botánica Chenopodiaceae. , igual que la quinua o quinoa, la remolacha y las acelgas.


Siembra
Para estimular la germinación de las semillas de espinaca, déjalas a remojo en agua 8 horas antes de sembrarlas. Después las escurres bien y las siembras a una profundidad no mayor de 3 cm. Si las siembras más profundo de 3 cm pueden tener dificultades a la hora de germinar. Antes de dos semanas ya habrán germinado y estará creciendo la plántula.
A la hora de sembrar la espinaca deja un espacio de entre 7 y 10 cm² para cada semilla porque cuando la planta vaya desarrollándose lo necesitará. No masifiques los maceteros.
Siembra las semillas de espinacas en cualquier época del año, pero ten en cuenta que para germinar necesitan tener una temperatura aproximada de 20 ºC.


Maceta o mesa de cultivo
Tanto si vas a sembrar la espinaca en macetas o en mesa de cultivo, éstas deben tener una profundidad mínima de 30 cm. La espinaca tiene una raíz poco ramificada, por lo que no es necesario proporcionar grandes recipientes para su cultivo. Eso sí, asegúrate de que las macetas tienen agujeros en la base para que pueda salir el agua de riego si regamos de más.
Procura evitar macetas y recipientes de plástico blando. Opta por materiales más naturales y menos contaminantes como el barro sin esmaltar, el geotextil, etc. Lee más sobre tipos de macetas.


Sustrato
Para una maceta de 30 cm te voy a dar la proporción aproximada que suelo utilizar.
En la primera capa, que iría en la base de la maceta, pon de 4 a 6 piedras para que favorezcan el drenaje del exceso de agua. Que no tapen los agujeros por donde debe salir el agua.
Después añadimos una capa de unos 4 ó 5 cm de arena.
Encima coloca otra capa de 15 cm tierra ecológica para el cultivo de plantas hortícolas.
Añade otra capa de humus de lombriz o de compost de 3 cm.
Completa el resto del macetero (unos 7 cm) con tierra ecológica.
Tienes más opciones de sustratos para macetas.


Luz
Las espinacas son ese tipo de plantas que prefiere crecer en una ubicación donde reciba sol directo. Si la colocas en un espacio que reciba varias horas de sol directo al día va a crecer mucho mejor y más rápido que si está en semisombra.


Temperatura
Es una planta relativamente resistente a las temperaturas extremas. Puede aguantar temperaturas de entre 5 a 28 ºC. Su temperatura óptima de desarrollo estaría entre los 15 y los 25 ºC, aunque dependerá del tipo de variedad que vayas a cultivar.
Cuando las espinacas están varios días con una temperatura alta (más de 30 ºC) la planta puede espigar. Esto significa que ya no es tan apta para comer porque está más fibrosa y porque empieza a echar semillas. Por lo tanto, si vas a querer guardar tus propias semillas de espinaca para la próxima temporada o quieres intercambiarlas con otros hortelanos, deja que espigue alguna planta y ya tienes suministro de semillas de tu propio huerto.


Riego
Necesita riegos regulares pero procura evitar el exceso de riego. Antes de regar, introduce un dedo en la tierra unos 4 cm y si notas humedad no riegues ese día. Si notas que la tierra está seca riega. En los meses más calurosos del año deberemos regar con mayor frecuencia.


Plagas y enfermedades
Caracoles y pulgones son las plagas más comunes en la espinaca. Puedes prevenir y combatir de manera ecológica la plaga de caracoles con estos consejos, y también hay remedios ecológicos para la plaga de pulgón. Prevenir o eliminar mildiu con opciones ecológicas también es posible.


Cosecha
Si han tenido unas buenas condiciones de cultivo y dependiendo del tipo de variedad que hayas sembrado, en unas 7 semanas aproximadamente ya puedes empezar a cosechar tus espinacas y disfrutarlas rehogadas, en ensaladas, purés, lasañas, potajes, batidos verdes, etc.
Con una tijera limpia o con cuidado con los dedos ve retirando las hojas que ya están listas.







Fuente:


y

 Manos de Tierra


domingo, 17 de mayo de 2020

Que hortalizas sembrar en MAYO


Maia diosa romana de la primavera y los cultivos, de la que se cree procede el nombre de Mayo, tercer mes según el antiguo calendario romano.
La tierra comienza a calentarse y son muchas las semillas de hortalizas que podemos sembrar
CALABAZA
-Elegir entre diferentes variedades como Spaguetti, Butternut, Halloween, Big-Max, Pattison blanca, Vasca, Dulce horno, Cabello de Ángel
-La siembra se puede realizar en semillero o en terreno definitivo, a una profundidad que será el doble del diámetro de la semilla.
–Conviene cultivar junto a rábanos, cebollas, judías, borraja
–No cultivar junto a pepinos o patatas
ZANAHORIA
-Elegir entre diferentes variedades como Nantesa, Morada, Saint Valery
-La siembra se realizará directa,  a voleo o en lineas, a una profundidad que será el doble del diámetro de la semilla.
–Conviene cultivar junto a lechuga, tomate, pimiento, cebolla, acelga, col, berros, judías
–No cultivar junto a espinacas,  chirivias

LECHUGA  
-Elegir entre diferentes variedades como Batavia, Romana, Maravilla, Mantecosa, Mesclum, Trocadero, Salad Bowl
-La siembra se realizará en semillero, a una profundidad que será el doble del diámetro de la semilla.
–Conviene cultivar junto a tomate, cebolla, rábano, espinaca, fresas, fresones, pepino, puerro, borraja, judía
–No cultivar junto a brócoli, girasol, berros, col

PEPINO
-Elegir entre diferentes variedades como Ashley medio largo, Marketmore, Alficoz
-La siembra se realizará de manera directa, a una profundidad que será el doble del diámetro de la semilla.
–Conviene cultivar junto a calabacín, cebolla, lechuga, apio, judía verde, espinaca, girasol
–No cultivar junto a calabaza, patata
Y otras muchas como la remolacha, judía, escarola, coles, melón, rabanitos, espinacas, berenjena.
Fuente:


sábado, 16 de mayo de 2020

GERMINAR SEMILLA DE LIMÓN, NARANJA, MANDARINA, LIMA O POMELO


Voy a explicar cómo realizar todo el procedimiento de germinado de forma fácil y exitosa. Lo explico para el limón pero es igual para el resto de cítricos. El procedimiento de germinado de cítricos es muy fácil y todo lo podéis llevar a cabo en vuestra propia casa sin necesidad de tener muchos conocimientos de jardinería.
Lo primero que debemos hacer es coger un limón y extraer la semilla, para ello lo podemos hacer de diferentes maneras, cortando el limón por la mitad y sacando las semillas o al hacer un zumo de limón las semillas que nos quedan las utilizaremos para germinar.
Una vez tenemos las semillas de limón, las dejamos secar una hora aproximadamente con la finalidad de que las podamos agarrar bien la semilla con los dedos y no se nos deslicen porque son muy resbalosas.
Con unas pinzas vamos a retirar la piel exterior de la semilla del limón, con esto lo que vamos a conseguir es disminuir el tiempo de germinado y sobre todo conseguir un mayor porcentaje de semillas germinadas.
Ahora que tenemos las semillas peladas lo que vamos a hacer es colocarlas en una servilleta de papel absorbente previamente humedecida y a continuación envolveremos todo con un papel de aluminio que tiene la misión de dar oscuridad y mantener la humedad necesaria para que las semillas pueden germinar. Dejaremos estas semillas dentro de casa en un lugar cálido cuya temperatura sea aproximadamente de entre 20 y 25 grados centígrados y pasados 7-14 días veremos como nuestras semillas de limón y han germinado.
Con las semillas ya germinadas lo que vamos a hacer es sembrarlas en una maceta con sustrato. Enterraremos las semillas de limón a una profundidad aproximadamente entre 0,5-1 centímetro. Una vez hemos colocado todas las semillas y las hemos cubierto con el sustrato haremos un riego generoso pero con mucho cuidado de que no se mueva sustrato y así se muevan las semillas.  Colocaremos nuestra pequeña maceta con las semillas de limón cerca de una ventana para que tenga la luz necesaria para crecer evitando eso sí el sol directo y a su vez la vamos a resguardar de los fuertes vientos que a veces son muy secantes y en estos periodos iniciales de crecimiento pueden dañar los plantones,  en unos 15 días como mucho ya veremos cómo nuestros limoneros empiezan a emerger de sustrato.


Fuente: